Un proceso natural que suele realizarse a veces sin pensar es: la respiración.
Para combatir la ansiedad, el estrés, las preocupaciones, etc., la respiración tiene una participación importante, ya que de forma adecuada, nos ayuda a disminuir los síntomas que estos males traen.
No requiere de mucho esfuerzo y sin embargo nos aporta demasiado beneficio llevarla a cabo de manera correcta.
Por espacio de unos minutos (ejemplo, 5 minutos), estando de pie, sentados o acostados, con los ojos cerrados (si así lo deseamos), podemos llevar a cabo un ejercicio de respiración profunda; esto es, aspirar profundamente el aire por la nariz hasta sentirnos llenos y exhalar por la boca.
Repetir varias veces este proceder, concentrándonos completamente en lo que estamos haciendo, nos será de mucha utilidad para relajar nuestro cuerpo, calmar los nervios y combatir la opresión de dolor en el pecho.
Alguna vez leí y me pareció adecuado, tomar esta actividad de respiración profunda, como una dosis; como si fuera un medicamento que se debe consumir cada cierto tiempo; por lo que el ejercicio de aspirar y exhalar podemos realizarlo unas dos o tres veces durante el día, como si se tratara de una medicina que necesitamos consumir.
Es una actividad que nos conviene y no sólo por el hecho de combatir la ansiedad, sino porque también nos aporta otros tantos beneficios, como: la quema de calorías, que nuestros pulmones y corazón trabajen mejor, etc.
Si lo prefieres, cada vez que dediques unos minutos a la respiración profunda, recuéstate en tu sofá, cama, silla, etc. que te aporte comodidad; otra opción que resulta placentera es estar al aire libre, bajo un árbol, entre flores, etc.; además te puedes acompañar de música relajante que sea de tu agrado o puedes oler un aroma natural que te guste, como podría ser una rosa, una rama de pino, un trozito de canela, alguna fruta con aroma intenso, etc.
Proximamente espero regresar con otro post.
Hasta pronto y practica la respiración !!





